viernes, 23 de septiembre de 2016

Actividad dinámica de grupo. Situación extrema: Bomba atómica.

Mi función dentro del grupo sería la encargada de la cocina y de racionalizar la comida. Además, en los conocimientos adquiridos en mi primer curso de carrera, aprendí a potabilizar el agua.


Pienso que debe haber alguien que se encargue de organizar y racionalizar la comida, así como de hacerla. Pienso que este papel es igual de importante que las personas que buscan la comida ya que de nada sirve encontrarla y no saber que hacer con ella ni como racionalizarla para que dure lo máximo posible. A su vez, tiene en contra que al ser la única mujer, tendría muy poca autoridad para poder decidir sobre cuanta comida debe recibir cada uno. 



A la función que echaría del grupo es a la del cultivo y regadío. La función en sí la veo útil, lo que pasa es que los argumentos que recibí sobre dicha función no los vi razonables. Dijo que no compartiría sus conocimientos con nadie y que si lo dejábamos fuera "nos íbamos a perjudicar todos". Si estamos en una situación de supervivencia, lo primordial es colaborar y el apoyo mutuo para que el grupo funcione. Por tanto, una persona insolidaria y egoísta sobra dentro del grupo.



Finalmente la persona que ha sido invitada amablemente a salir del búnker ha sido la función de cultivo y regadío.

Reflexión sobre las Olimpiadas. Trabajo voluntario 1.

Este verano ha habido un enorme revuelo en el mundo deportivo con Los Juegos Olímpicos de Río 2016. Millones de personas estaban atentas a los logros de aquellos atletas que defendían los colores de su bandera; incluso aquí en España a pesar de las horas intespestivas en las que se emitían los juegos.


Se ha hablado mucho de ellos y se les ha otorgado la importancia que se merecen a deportes algo más minoritarios. Todo el mundo estaba atento a Usaint Bolt en busca de sus terceros oros olímpicos consecutivos, también de si Carolina Marín era capaz de batir al continente asiático, de Michael Phelps y sus continuos récords en la piscina o de si Simone Biles conseguía hacer una participación perfecta.



España acabó estos juegos en una honrada catorceava plaza con un total de 17 medallas (7 oros,  4 platas y 6 bronces).



Después de Los Juegos Olímpicos vinieron Los Juegos Paralímpicos de Río 2016. Pero ya daba igual, porque la gran fiesta del deporte ya había acabado. Puede que sea opinión personal, pero en el caso de estos Juegos, no había tres canales retransmitiendo de forma simultánea diferentes modalidades deportivas. No había titulares en noticias ni encabezados en los periódicos. Y además es muy probable que, si le preguntáramos a cualquier espectador que haya estado las 24 horas del día pendiente de Los Juegos Olímpicos de Río 2016, sea capaz de decir el nombre de algún deportista español que haya triunfado en las paraolimpiadas de Brasil. 


¿Se trata de ignorancia o de "pasotismo"? ¿Por qué unos se llevan tantas atenciones y otros tan poco? ¿Por qué si todos tienen el mismo derecho a ser alardeados por ser quienes son y hacer lo que hacen?



Quizá puede que sea falta de conciencia. Ninguno de nosotros puede llegar a hacerse la idea de lo que es correr un 1.500m sin ver absolutamente nada, teniendo a un guía atado a ti por una simple cuerda elástica en tu muñeca (permitidme hacer referencias a mi deporte). O realizar una salida de tacos en 100 metros con los ojos vendados. A lo mejor el problema es que a ninguno se nos ha dado un antifaz y se nos ha colocado en una pista, en la que la confianza y los sentidos están puestos en otra persona que no eres tú. Que si falla ella, fallas tú. 



O a las personas a las que les falta alguna extremidad o tienen una malformación. Pues que queréis que os diga, para mi son un gran ejemplo de superación a seguir. Me encantaría ser capaz de adaptarme y aceptar una cosa de esa de la manera en la que lo hacen esos atletas. SUPERACIÓN Y DEDICACIÓN.



Creo que realmente esta es la clave del éxito y prueba de ello fueron las 31 medallas (9 oros, 14 platas y 8 bronces)que se llevaron los españoles.. ¡OJO! Casi el doble de medallas que la selección olímpica española. 



Espero y quiero que este pensamiento y este comportamiento de la sociedad en la que vivimos cambie algún día. Que tratemos a todo el mundo por igual y que se le de a cada persona el reconocimiento que se merece.

Defectos y virtudes en animación.

Bueno, voy a empezar por el principio; y creo que ese principio es una breve presentación. Mi nombre es Ainhoa Díaz, aunque los que me conocen un poco me suelen llamar Miloja (es una historia un tanto curiosa, pero ya la contaré más adelante -si es que precede-). Tengo 19 años, aunque en octubre entraré en la veintena y llevo desde los 4 practicando atletismo. Bueno, sin más demora voy a proceder al tema en cuestión.


En clase me propusieron una actividad que, bajo mi punto de vista, es demasiado complicada. Al menos para mi, me explico, ya que no suelo ser una persona que pueda encontrarse virtudes a si misma fácilmente. Sí, soy una chica pesimista. Y para colmo tampoco suelo tener mucha confianza en mi misma. Soy de esas que achacan el éxito a un golpe de suerte.



Sé que a lo largo de mi vida (tanto en el ámbito personal como en el profesional) me ha acarreado y me acarreará problemas. Yéndonos al ámbito profesional sin ir más lejos, ¿qué probabilidades tengo de conseguir un trabajo que quiero cuando en mi cabeza ronda que un 80-90% de posibilidades son negativas? ¿Con qué calidad saldrá mi trabajo en un futuro si ni siquiera yo soy capaz de creerme lo que estoy vendiendo/haciendo para mostrárselos a los demás?



Son preguntas que se me suelen pasar por la cabeza y preguntas que ni siquiera soy capaz de responder ahora mismo. Además, sé que me hundo fácilmente cuando alguien "critica" mi trabajo. No es que considere que no sé aceptarlas, si no que debido a mi falta de confianza, termino creyéndome de verdad que mi trabajo no es bueno y que realmente todo ha sido una pérdida de tiempo.



Pero no todo son defectos y cosas malas. También considero que tengo cosas buenas que pueden servirme mucho para trabajar en animación. Soy una persona trabajadora y no me suele gustar mucho que me regalen las cosas. Además soy bastante creativa y me encanta divertirme haciendo feliz a los demás.



Es algo que me viene desde pequeña. No soporto ver a la gente mal y por tanto sé que la animación me resultaría una actividad a la par que divertida, gratificante. Y sé también que me voy a esforzar todo lo posible y más por tal de ver caras de satisfacción de mis clientes, ya sean adultos o niños.